El hecho de no poder salir y hacer
contacto con el mundo exterior, ese que antes servía de válvula de escape ante
situaciones de presión psicológica y estrés, hace que las personas se vuelvan
mucho más reactivas, y ante esta reactividad las personas que se sienten
oprimidas pudieran llegar a presentar dos tipos de conductas, ambas con efecto
negativo; el silencio y la abstracción como medio de protección psicológica y
conductual, o el reclamo explosivo, intentado imponerse a la fuerza, pasando de
oprimido a opresor sin mediación.
El confinamiento ha cambiado la
dinámica de vida de las familias, y muchas de ellas han tenido que trasladar
sus rutinas de trabajo y horarios a sus cuatro paredes. De esta forma, los
espacios del hogar se han convertido en salas de clases para adultos y niños,
oficinas, talleres de reparación, estudios de grabación, cabinas de radio
improvisadas y/o espacios de meditación y yoga que funcionan en paralelo
a la dinámica natural del hogar.
En Venezuela, los recientes anuncios
han extendido por 60 días más la cuarentena. Ahora bien, ¿Cómo poder
llevar una vida relativamente productiva y necesaria para la sobrevivencia de
cada núcleo familiar, intentando armonizar la dinámica natural del hogar propio
y el ajeno?
Si ya de por sí la dinámica y
ritmo de convivencia se hace difícil en los hogares que se han convertido en
salones de clases y oficinas con actividades diversas, de acuerdo a
lo que cada miembro de la familia realiza. La convivencia vecinal se hace aún
más compleja de lo normal, pues se trata ahora de armonizar nuestras
actividades con aquellas familias que están arriba, abajo, a los lados, o en
edificios vecinos a nuestro hogar que intentan a su vez, sobrellevar este
extendido confinamiento.
Es por ello que se observa como los
niveles de tolerancia intrafamiliar y tras vecinal comienzan a
presentar serios signos de debilitamiento, aumentando así las disputas, los
gritos, los golpes, las amenazas y venganzas, entre vecinos, al igual que se
registran las intrafamiliares.
¿Cómo podemos evitar el conflicto
vecinal, sin menoscabo de la actividad de cada núcleo familiar? Aquí
compartimos 5 sugerencias iniciales:
1. Comprender que los hogares ahora son
los centros de trabajo, y en cada familia existe una actividad productiva
diferente.
2. Intentar flexibilizar los horarios de
nuestras reuniones virtuales o actividades que implican concentración o
meditación, para no hacerlas coincidir con aquellas actividades de trabajo
vecinal que implican ruidos o sonidos durante un horario específico.
3. Conversar y negociar en un tono de voz
respetuoso y comprensivo con aquellos vecinos cuya actividad laboral
demanda ruido permanente, a los fines de que estos también ajusten sus
horarios, respetando espacios o bloques de silencio que permitan desarrollar
aquella actividad vecinal que demande esta condición.
4. La figura del “Mediador vecinal” es
determinante en la búsqueda de soluciones ante un conflicto inter-vecinal.
5.
En
aquellos casos de vecinos enfrentados entre sí, una de las formas de evitar que
el conflicto ascienda, será utilizando la figura del “Vocero vecinal” esa
persona que fungirá de canal para llevar la petición del hecho que causa
molestia y la propuesta de un cambio de actitud a negociar.
La violencia es el canal que utilizan aquellos que necesitan imponer su criterio a la fuerza, es el pensamiento animal de sobrevivencia que se impone al hombre para hacer valer su voluntad.
Cuando vivimos en un colectivo vertical
u horizontal de acuerdo a como este dispuesto la construcción de nuestras
viviendas, es importante entender que la mejor vía para la solución
de conflictos siempre será abrir todos los canales posibles para la
comunicación; aquellos que insisten en tomar el atajo de la violencia, deben
saber que también se encontraran en comunidad con otros que igualmente desearan
medir sus fuerzas, haciendo de un problema solucionable una conflicto colectivo
de mayor escala.
Lic. Karina Oval
Politóloga. Educadora. Msc
Conflicto y Negociación. Investigadora. Analista de Entorno. Asesora
estratégica de Proyectos Sociales. Terapeuta Holistico. Locutora UCV (Certificado de Locución #
58.233)

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