El silencio de
una persona víctima de violencia no solo se debe al miedo ante la reacción del
agresor.
Hay otros
elementos que también juegan a favor de esta impunidad, (al margen de la
ineficiencia y silencios de los sistemas de justicia) como son: una sociedad que
juzga a la víctima, se burla de esta o la descalifica, en ocasiones por
considerarla sujeto de provocación, bien por su forma de vestir, pensar o
expresarse.
El círculo de
amistades y poder del agresor o victimario también tienen un peso en los
silencios de la víctima, pues en oportunidades aunque ésta exprese lo sucedido,
o lo denuncie, las relaciones o amistades que ha desarrollado el agresor a lo
largo de su historia personal o laboral, tienen peso a la hora de desmentir las
acusaciones o señalamientos.
Si además la
víctima es una mujer en condición de
minusvalía emocional, económica o política, las probabilidades de que su VOZ
sea escuchada y tomada en cuenta es casi nula.
Por ello es
tan importante que las mujeres entendamos la necesidad que existe de no
atacarnos entre nosotras mismas, de apoyarnos y escucharnos, pues muchas veces
las mujeres son las peores enemigas de su propio género.
Antes de juzgar si un hecho realmente ocurrió, o forma parte de un complot de venganza, es importante aprender a escuchar y analizar los contextos de ambas partes.
Un
hombre en relación de poder, y una mujer en condición de minusvalía, bien por
necesidad económica, laboral o emocional SIEMPRE será blanco de posibles
ataques o abusos de aquel o aquella que ostente el poder, cualquier que este
sea.
⚜Lic. Karina Oval
Politóloga.
Educadora. Msc Conflicto y Negociación. Asesora estratégica en Proyectos
Sociales. Profa. Artexpresión en Derechos Mujer y NNA. Locutora (Certificado de
Locución # 58.233).

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